RETROSPECTIVA: Malas tierras (1973)

malas tierras poster

3 y media

Título original: Badlands.  País: EE.UU. Año: 1973. Duración: 95 min. Dirección: Terrence Malick. Guión: Terrence Malick. Música: George Tipton. Fotografía: Brian Probyn, Tak Fujimoto, Stevan Larner. Reparto: Martin Sheen, Sissy Spacek, Warren Oates, Ramon Bieri, Alan Vint, Gary Littlejohn, Brian Montgomery. Productora: Warner Bros. Pictures / Badlands Company / Jill Jakes Production / Pressman-Williams. Género: Drama. Fecha de estreno (EE.UU.): 13/10/1973. Fecha de estreno (España): 14/04/1975.

Los cincuenta terminan y llega la alocada década de los sesenta. El célebre american way of life comienza a verse comprometido con una serie de transformaciones a nivel social y político. La gente se echa a las calles, nuevas ideas en ebullición, el mundo puede y debe cambiar. Es en este contexto, pero desde el prisma alejado de un pueblecito de Texas, donde Terrence Malick ambienta su ópera prima, una historia dura a pesar de los retazos poéticos típicos de su autor, cuya violencia hace tambalear ese ideal del sueño americano.

Kit Carruthers (Martin Sheen) es un joven bala perdida, un currante que se gana la vida en trabajillos de poca monta hasta que un día conoce a Holly (Sissy Spacek) una chica de quince años de clase “superior” a la suya de la que pronto se enamora. La relación, marcada por la férrea oposición del sobreprotector y  taciturno padre de ella,  pasará por dos fases muy diferentes divididas por un trágico suceso que hará que las vidas de ambos ya nunca vuelvan a ser las mismas. Tras ese punto de inflexión se convertirán en fugitivos.

malas tierras

La voz en off de Holly, narrando las sensaciones que le produce el amor primerizo, sirve de hilo conductor de esta road movie en la que los dos jóvenes protagonistas no tendrán otra que huir en busca de un destino tan incierto como su propia relación, un noviazgo con un futuro más negro que el carbón. Será en esta fuga cuando veamos la evolución de ambos personajes, descubriéndose a Kit como un psicópata que no parece tener noción precisa de las consecuencias de sus actos, un tipo inmaduro peinado a lo James Dean que parece estar viviendo una fantasía de pistoleros; y una Holly fría y sumisa que con el devenir de las semanas, y sobre todo con la pérdida de la inocencia y con ella su infancia, irá formando su propia posición ante los hechos.

Llama poderosamente la atención la inhumana frialdad que muestran ambos personajes, él como un asesino que apenas pestañea, ella como su servil acompañante a la que ninguno de los crímenes que contempla parece afectar, ni para bien ni para mal. Una indiferencia brutal que choca y mucho. Pareciera que ambos personajes viven su peculiar y muy personal cuento de hadas, uno con todas las características principales invertidas. Un romance frío, sanguinario, sin sueños ni horizontes. Kit y Holly se limitan a estar juntos, a ir de un sitio para otro, a vivir el día a día, a centrarse en el momento como si eso fuese lo único que tienen y lo único que tendrán. Martin Sheen y Sissy Spacek están correctos en sus complejos roles, aportando él esa chulería muy de “rebelde sin causa” y ella una inocencia y candor en su, por otra parte, inquietante mirada.

malas tierras

Como era de esperar tratándose de una película de Malick, la historia está imbuida en una atmósfera poética, con esa voz en off, esos planos hermosos y una fotografía cuidada en la que el paisaje es un personaje más. Malick nos ofrece hermosas escenas crepusculares con el sol ahogándose en el horizonte, inmensos campos, desierto, subrayando una profundidad de campo muy fordiana. La música, con unas melodías que recuerdan a la posterior ‘Amor a quemarropa’, ayuda a dar a la película ese aire de extraño cuento.

‘Malas tierras’ se presenta pues como una película diferente, de gran potencia visual y con unas características vetas poéticas, germen de lo que Malick haría décadas después con sus grandes obras ‘La delgada línea roja’ o ‘El árbol de la vida’. Un film en el que los personajes principales desconciertan con sus actos, dos personas indolentes empeñadas en mostrar la parte menos amable del género humano, dos seres quizás destinados a vivir salvajes fuera de las leyes del hombre. O a lo mejor sólo dos jóvenes incomprendidos obligados a deambular por malas tierras.

  “Deberíamos aplastarnos las manos con esta roca. Así nunca olvidaríamos lo que ha pasado hoy”. Kit. 

Alfonso Gutiérrez Caro (@Al_Runciter)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s