Detrás de ‘El Señor de los Anillos’: Del libro al guión

“Leí los primeros libros cuando tenía 20 años y me dejaron un recuerdo muy vivo” (Sean Bean, Boromir).
 
“Mi padre me dio un ejemplar a los 15 años y me dijo: ‘Te doy seis meses para leerlo’. Creo que tardé solo dos (Dominic Monaghan, Merry).
 
“Las adaptaciones literales no funcionan, tienes que encontrar la esencia del libro y sacar la película de ahí(John Gilbert, editor)

“Leí ‘El Señor de los Anillos’ cuando tenía 18 años y me encantó. Imaginé que alguien haría la película y yo la vería. El primer ejemplar que tuve fue una edición de bolsillo con la portada de Bakshi, con los Jinetes Negros saliendo de Bree. Creo que todavía lo conservo.
Lo primero que hicimos Fran (Whals, guionista y productora de la película) fue coger la trilogía y reducirla a un tratamiento de 90 páginas. Nuestro primer paso para descifrar el código del libro fue la manera de concebirlo. Me dije básicamente: ‘La historia es buena, los personajes son buenos, pero esto no hay quien lo ruede’. Si ruedas el libro página a página, escena a escena, sería un desastre (Peter Jackson).
 
Terminado el primer guión y a punto de comenzar la escritura de un segundo guión, Miramax propuso a Jackson contar la historia en una sola película. El director contestó que era imposible hacerlo en una película y al mismo tiempo hacer justicia al libro. Miramax alentó a Jackson a investigar si alguna otra productora estaba interesada en su proyecto. Jackson tenía un plazo de 4 semanas para convencer a alguien para rodar ‘El Señor de los Anillos’. Para ello se recorrió Hollywood entero, visitando casi todos los estudios hasta dar con su amigo Mark Ordesky, de New Line, quien consiguió citarlos con Bob Shaye, fundador de la misma.
 
Peter Jackson y Fran Whals expusieron su borrador a Shaye, y una vez proyectada su cinta consiguieron convencerle de la necesidad de contar la historia no en una ni en dos, sino en tres películas. Con New Line a bordo, tomaron los dos guiones de Miramax para reorganizarlos en tres películas, lo que requirió una reestructuración total, una reescritura desde el principio.
 

Peter y Fran propusieron a
Philippa Boyens (guionista y productora de la película) participar en el proyecto. Philippa era la persona idónea, pues se conocía a la perfección el texto de Tolkien, ya que desde sus 16 años había leído el libro al menos una vez al año.
 
Tras un arduo trabajo que incluyó encerramientos en hoteles y oficinas hasta terminar el trabajo, Fran llevó el texto a Peter para que lo perfeccionara. En los momentos de acción de la película podía leerse solamente “pelean”, lo que equivalía perfectamente a 20 minutos de película. Al contrario, con la escena del beso, Peter dejó todo el trabajo a Fran y Philippa a quien les dijo: “eso es cosa vuestra”.
 
El guión fue literalmente reescrito. Cada día y semana de los 15 meses de rodaje se sucedían cambios en el guión, debido en gran parte al trabajo de los actores. Peter se reunía con el reparto para preparar las escenas y motivaba a los actores a desarrollar muchos puntos de la trama, a dar sus ideas, ciertos detalles. Por ejemplo, la idea de Frodo jugando con el Anillo y sus consecuencias.
 
La pasión y entusiasmo con el que trabajaron Fran y Philippa fue sorprendente. “Podías llamarlas a cualquier hora del día y si tenías algún problema podías comentarlo con ellas” (Sean Bean, Boromir). “Recuerdo que salí a cenar una noche con Philippa y que pidió una servilleta o una caja de cerillas para anotarlo todo porque eran buenas ideas las que estábamos encontrando” (Liv Tyler, Arwen). “A veces comenzabas una escena un día y por la noche te metían por debajo de la puerta alguna correción, y cuando digo “alguna” me refiero a dos archivadores llenos de correciones. He de admitir que algunas siguen en su sobre sin abrir” (John Rhys-Davies, Gimli).
Las escenas más difíciles de trasladar desde el libro fueron la exposición de aquellas que daban detalles de la trama. La idea de hacer prólogo surgió de Peter Jackson, quien tenía claro que iba a ser una larga exposición. “Quería algo emocionante, estilo película James Bond” (Barrie M. Osborne, productor). La intención era meter a la gente en el ambiente de manera que pudiese entender de lo que trataba. Que cuando comenzara la historia el espectador tuviera una idea de fondo. Jackson manifestó la necesidad de situar la batalla de Dagorlad, de presentar a Sauron, la inmortalidad de los elfos y recorrer el trayecto que ha seguido el Anillo sin pasar de las cuatro páginas.
 
Muchas cosas en la película no estaban en el libro. “Creo que, en muchos casos, son mejoras. Porque hay escenas que deben aparecer y que aportan mucho. La gente se va a quejar de la ausencia de Tom Bombadil” (Christopher Lee, Saruman).
 
La trama de ‘El Señor de los Anillos’ en la película se reduce a Frodo llevando el Anillo a Mordor para destruirlo. Siguiendo esta idea, era lógico para Jackson pensar que el Viejo Hombre Sauce nada aportaba a la historia de Frodo y el Anillo. Al fin y al cabo es una historia que no tiene en sí mismo un final. Ni hacía avanzar la historia ni aportaba información. Y si por una cosa se caracterizó la película de Peter Jackson es por contar el final de todos y cada uno de los personajes que intervenían en su historia.
 
Uno de los personajes más difíciles de perfilar fue Arwen. Su papel en la trilogía original era muy pequeño. Es por ello por lo que decidieron crear más guión para Arwen. Para ello acudieron a los Apéndices del libro y estudiaron en ellos la historia de Aragorn y Arwen y su elección, para sacar ideas y material e incorporarlo a la trama de las películas. “Una de las claves para adaptar algo con tanta riqueza y detalle es que todo tiene que valer para más de una cosa. Procuramos darle más vida a Merry y a Pippin” (Philippa Boyens).
 
En esa misma línea, consideraron que había que revelar algo del carácter de Gandalf, por lo que no solo cuenta la trama al espectador. También cuenta que podría haber cometido un error, lo que le da mucho peso. Al hilo de todo ello, comienza a crearse una sensación de presagio.
Peter-Jackson-Fran-Walsh
El poco tiempo del que disponían procuraban emplearlo en explicar algunas de las culturas presentes en el libro, como el caso de los Enanos, contada por el propio personaje de Gimli.
 
“Escenas como el Consejo de Elrond en Rivendel han sido endiabladamente difíciles de llevar al cine, porque se trata de un círculo de personas sentadas, hablando de la trama” (Peter Jackson).
 
Si la escena se rodaba tal y como venía escrita en el libro de Tolkien, llegaría a durar unos 30 ó 40 minutos, lo que era del todo imposible. Rivendel fue tratado desde todos los ángulos posibles. Desde el principio sabían que el Anillo es una fuente del mal y como tal debía ser animado de algún modo para llegar a convertirlo incluso en un personaje más de la película. El Anillo acaba teniendo relaciones personales, como con Frodo, una intensa relación con Gollum y una poderosa relación con Gandalf y Galadriel. El Anillo es el mal, una presencia en el interior de la Compañía.
“Una de las grandes experiencias no ha sido trabajar con el libro, que quiero con locura, sino trabajar con Peter Jackson y Fran Walsh” (Philippa Boyens). La relación entre Peter y Fran como cineastas era ideal, Fran poniendo las cosas en palabras y Peter convirtiendo esas palabras en imágenes. Peter además era la cara pública de la pareja mientras que Fran prefirió mantenerse en privado.
 
“Mi imagen imborrable es Peter temprano por la mañana con pantalones cortos, despeinado, empapándose de Tolkien. Y yo hice lo mismo. Creo que los demás también” ¨(Ian McKellen, Gandalf). 
 
“Todos fuimos respetuosos con Tolkien y con su novela y la llevábamos en la mano físicamente, hasta el final. El último día había varios ejemplares por el plató” (Viggo Mortensen).
 
“Fuimos afortunados al tener ese material a nuestra disposición. A esa especie de Biblia a modo de libro de consulta” (Orlando Bloom, Legolas).
 
Durante la elaboración del guión cada borrador se acercaba más al libro. Cada vez era más cercano a Tolkien. Intentaron vías distintas. Llegaron a pensar en ir en una dirección diferente a la del libro, pero cada vez que lo intentaban se daban cuenta poco a poco de que Tolkien sabía lo que hacía y volvían al punto de partida. No obstante se cambiaron elementos de la trama, sucesos, personajes, así como también se eliminaron personajes. Lo que suele suceder cuando se adapta un libro, pero sin olvidar nunca de ser lo más fieles posible en esa traslación de su material temático al cine.
 
 
FUENTE: DVD “La Comunidad del Anillo: Edición del Coleccionista”

4 Respuestas a “Detrás de ‘El Señor de los Anillos’: Del libro al guión

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